Sant Feliu, capital... plaza Francesc Macià

He leído en algunos comentarios del artículo “Pas endavant per la reforma de la plaça Francesc Macià”, publicado en Fetasantfeliu en que se acusa a los partidos, y más concretamente a los políticos, de falta de vocación de sentido público en general y de implicación para la resolución de las problemáticas que afectan a la plaza Francesc Macià en particular. Y en buena medida no les falta razón. Pero no es menos cierto que es una afirmación injusta en lo que se refiere a nuestro grupo municipal.

 

C's de Sant Feliu de Llobregat ha mostrado una actitud constructiva pero a la vez crítica a la gestión municipal en este asunto. A diferencia de otras formaciones políticas nosotros no nos hemos puesto de perfil ni nos hemos sumado al socorrido recurso de “nunca votaremos en contra de mejorar un espacio público”. Hemos participado de todos los encuentros o reuniones a los que se nos ha invitado y hemos sido el único grupo que votó en contra de la “conformidad” del proyecto de reforma de la plaza, que sus “graciosas majestades” del Equipo de Gobierno tuvieron a bien llevar al Pleno del pasado 28 de febrero.

 

Como portavoz tuve la oportunidad de decir, de forma clara y rotunda, que no podíamos dar nuestro voto afirmativo a un mal proyecto. Nuestro parecer ya se lo transmití al arquitecto autor, el señor Franc Fernández, en sendas reuniones en las que se nos mostró el anteproyecto, en Julio y Diciembre de 2016. Y que no ha variado en nada de lo sustancial, muestra una vez más de la falta de aprecio gubernamental por las aportaciones ciudadanas.

 

Es evidente que lo que se haga en la plaza será mejor que lo que hay ahora. Pero es que nuestro Equipo de Gobierno se pone el listón muy bajo, tanto en este asunto como en muchos otros. No sólo los desagües que se proponen necesitarán de limpiezas muy intensivas para no taponarse con facilidad. Los pavimentos que se plantean pueden ser mejorables y existen alternativas a un firme de hormigón más propio de una nave industrial. El mobiliario urbano está mal seleccionado, mal distribuido y es inapropiado para los usuarios de más edad. En cualquier caso, es indudable que la plaza Francesc Macià necesita reformas estructurales importantes, y que cualquier solución será un avance respecto la situación actual.

 

Pero plantear la cuestión en clave de obras sí o no, es claramente falaz y esconde una finalidad indisimuladamente manipulatoria. Porque una cuestión fundamental es si con la reforma de la plaza se resolverán las problemáticas al ruido producido por actividades diversas y usos incívicos; o, por el contrario, se mantendrán o incluso aumentarán. Ésta es la verdadera cuestión.

 

Conviene recordar que tanto los problemas de mantenimiento como el control de las molestias que este proyecto tiene que solucionar se producen por la ausencia o ineficaz gestión municipal durante largos años por parte de los partidos que nos gobiernan (ICV+PSC) o nos han gobernado (CDC). ¡Qué mejor y más vistoso que una gran obra para tapar la dejadez constante y continuada del día a día!

 

Y es que la solución planteada para amortiguar el ruido (una planta trepadora sobre cables) no es creíble, por mucho que lo jure la arquitectura directa o indirectamente mercenaria. Cualquier persona con mínimos conocimientos en la materia así lo sabe. Eso sí, la cobertura vegetal proporcionará un parapeto magnífico para ocultar de la mirada vecinal aquellas actividades que bajo ella se desarrollen.

 

Desde el grupo municipal de C's hemos reclamado la excelencia en la gestión municipal. La rendición de cuentas por parte de la administración está asumida por parte de las democracias más avanzadas. Aspectos como la propiedad de los terrenos (con un informe jurídico cuanto menos discutible, que se nos proporcionó “vía fórceps” 48 horas antes del Pleno) o la ausencia de un informe jurídico de carácter específicamente urbanístico (la plaza está sobre suelo calificado como “zona” y no como “sistema”, como sería más lógico) demuestran que tanto la opaca gestación de este proyecto como la actitud de sus promotores son manifiestamente mejorables.

 

La propaganda municipal, con El Butlletí a la cabeza, ha querido convertir la aprobación inicial del proyecto en el paradigma de la participación vecinal. Creemos que no es justo que los vecinos tengan que discutir con un arquitecto sobre el contenido del proyecto porque no es una discusión equilibrada. ¿Qué clase de proyecto y qué participación se ha hecho cuando no hay ni asientos para que los familiares de ASPRODIS esperen a la salida cómodamente?

 

A los vecinos se les ha prometido que se limitarán las terrazas a un máximo de 32 m2. Tengan los vecinos por seguro que los responsables no podrán huir de sus obligaciones. La laxitud y condescendencia del pasado no deben repetirse más. Y malas prácticas municipales como los “permisos verbales”, otorgados cuando la tensión entre vecinos y hosteleros era intensa, no se pueden volver a repetir. Será una difícil tarea, porque un espacio renovado como la plaza Francesc Macià, en plena época estival, atraerá (como es lógico) a los clientes como las moscas a la miel.

 

No tenemos miedo y nuestra capacidad de fe es limitada. A nosotros no nos asustaron sobre la posibilidad que el Equipo de Gobierno desistiese de la reforma de la plaza porque siempre la consideramos una estrategia de presión dirigida a someter a los vecinos críticos. Y, a diferencia de los representantes “vecinales” que antes enmendaban a la totalidad cualquier acción gubernamental (y ahora les profesan una fe tan amplia como ingenua), nosotros no les damos crédito alguno.

 

Si otros se han prestado, de forma más o menos voluntaria, a esta manipulación interesada para hacer una reforma a medida de un lobby políticamente afín… allá ellos. Nosotros no nos someteremos a este engaño, sobre todo cuando el proyecto no está a la altura de las necesidades reales de los vecinos.

 

El penúltimo acto de la problemática “Francesc Macià” ha finalizado. El siguiente será previsiblemente en el segundo semestre de 2018, cuando se prevé que estarán finalizadas las obras. Y mientras tanto este espacio se ha convertido en la metáfora de la acción de gobierno: dejadez interesada, desidia e ineficacia en el día a día; proyectos inadecuados y faltos de participación; abulia y desgana de los partidos que apoyan el gobierno desde la “oposición”; presión a los vecinos desde los satélites gubernamentales y distorsión de la realidad desde los medios de comunicación que pagamos entre todos. 

Comentaris

Dani Sant Feliu de Llobregat (Plaça Francesc Macià)
2.
Bona tarda,

Me permito añadir el link del debate acerca de la Plaça en ETV: http://etv.xiptv.cat/el-pols-de-la-ciutat-sant-feliu

¿Por qué no acudió nadie en representación de ICV? Realmente, ¿nadie? ¿No había disponibilidad en el partido mayoritario o no hubo cuajo para la cara ante las cámaras por la vergonzante gestión de este asunto? ¿Habrá explicación oficial o silencio administrativo?

Aprovecho para agradecer a los que han alzado la voz en el debate y dicho las cosas por su nombre ("proyecto a espaldas de los intereses ciudadanos", "coacción", "espacio susceptible de ser colonizado"), del mismo modo que no alcanzo a entender cómo alguien inteligente como el Sr. Bossa prime en su discurso los intereses de un negocio privado a la par que obvia los intereses (y opinión) del resto de negocios & locales de la Plaça. Que también los hay.

Saludos cordiales,
Dani
  • 7
  • 0
Dani Sant Feliu de Llobregat (Plaça Francesc Macià)
1.
Bon dia,

Lo dije en su momento y vuelvo a repetirlo: es harto evidente que el Sr. Alba parece ser el único que lee y se informa a conciencia antes de votar. Lamentablemente, esa suposición no tiene pinta de ser extensible al resto de integrantes del Pleno Municipal. De otro modo no se entiende la situación de la Plaça Francesc Macià que describe el Sr. Alba.

Imposición autoritaria, ninguneo del proceso participativo, coacciones, negación de información a propietarios y partidos, descarada manipulación informativa de medios públicos… ingredientes todos de este “modélico”, “ejemplar” y “consensuado” periplo en el que han quedado de manifiesto cuáles son las maneras de proceder del cortijo y, lo más grave, la impunidad con la que se mueven nuestros legítimos representantes públicos.

Y todo por mantener (y mejorar vía reforma) los abusivos privilegios de los muy privados negocios de hostelería de la Plaça. Quedan claras las prioridades.

Saludos cordiales,
Dani
  • 13
  • 5

Comenta aquest article

Publicitat
Publicitat