Como proteger la cámara

Ahora que se han acabado las vacaciones,  parece que este tipo de consejos, no corresponde, aunque este tipo de consejos son buenos para todo el año;

Con nuestra cámara, sea réflex, compacta o de cualquier otro tipo, hemos de ir con mucho cuidado, tanto en el cambio de ópticas, por la posible entrada de polvo en el sensor, como la prevención de golpes, ópticas rayadas y de otras incidencias con las que nos podemos encontrar y que puedan dañar la cámara fotográfica.

El Viento y el Polvo.- Tanto si vamos al desierto, como si estamos en la playa o en algún entorno seco, hemos de tener mucho cuidado; sobre todo en el cambio de las ópticas, ya que si no vamos con cuidado, entrará polvo en el sensor y tendremos un gran problema; las ópticas también sufren, no está de más llevar un paño especial de limpieza de lentes.

Moquetas y aires acondicionado.- Parece una tontería, pero en las habitaciones con moquetas, suele haber mucha electricidad estática y al cambiar las ópticas podemos entrar polvo en el sensor, ya que éste es un gran atrapador de polvo; con el aire acondicionado, lo que nos encontramos es mucho polvo circulando libremente por el aire.


Las salpicaduras y el agua.- El agua, un elemento cotidiano que puede ser nuestra peor pesadilla, ya que si moja o entra en el interior de la cámara puede dañar los circuitos electrónicos. Ahora que se inicia la temporada otoñal, mucho cuidado con mojar la cámara con las gotas de lluvia.

La salitre.- Estamos haciendo fotos a nuestro hijo dándose un baño en el mar, mucho cuidado con mojar la óptica con el agua de mar; tiene mala solución.

Las cremas.- Cuidado con coger la cámara con las manos llenas de cremas, podemos tocar el cristal del objetivo y eso generaría que las fotos salgan desenfocadas y borrosas. En algunas ocasiones, se utilizan las cremas de forma creativa, pero nunca sobre la óptica.

El frío y la condensación.- En invierno hemos de ir con cuidado con el frío, debemos llevar bien protegida nuestra cámarano, cuidado con los cambios bruscos de temperaturas, podemos generar condensación de agua en nuestra óptica o peor en el sensor.

Caidas, rascadas, golpes.- Una caida puede generar daños irreversibles, tanto en cámaras como en ópticas. En algunas ocasiones los golpes pueden descentrar las lentes de la óptica, a simple vista no se aprecia y sin embargo cuando realizamos fotografías, éstas nos salen con poca definición.

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